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jueves, 13 de agosto de 2015

LAS SIETE CONDICIONES PARA UN VERDADERO N'TZER

Este es un tratado que deberá ser analizado con plena conciencia de lo que las Enseñanzas del Rayebda norman en cuando a ser un genuino  Shaliaj del Mashíaj de Israel, con demostración del Poder de Elohim operando a través de vuestra vida a tiempo y fuera de tiempo! Estúdialo para ayudarles a otros a comprender el COSTO DE UN VERDADERO (נצר) N’TZER.
El Autor


Un verdadero Talmid (תלמיד) de Yeshua N’tzer es aquel que tiene una entrega absoluta a la voluntad del Eterno. El Rav no está buscando personas que le dediquen a Elohim sus tardes libres, sus fines de semana o sus años de jubilados. Él busca personas dispuestas a darle al Bore Olam el primer lugar en su vida. “Él busca, y siempre ha sido así, no multitudes que van a la deriva y sin propósito en su camino, sino varones que individual y espontáneamente se consagran a la Avodáh HaShem por haber reconocido que Adonai es el creador del universo y el Elohim de Israel y que estén dispuestas a seguir en el sendero de la negación personal por el que Él caminó primero y puso frente a nosotros como modelo de vida.” (Sal 85:10-13)

La única respuesta adecuada a las enseñanzas del Rayebda y a su  sacrificio en el Gal Goatáh es la rendición incondicional a su doctrina, la cual exige una entrega total a la voluntad del Eterno y la práctica consiente de la Toráh. Un amor tan maravilloso como el del Eterno por su pueblo, no puede ser satisfecho con algo menos que la entrega total de nuestra vida, nuestra alma, nuestro todo… así está escrito. (Dv. 6:5)

Yeshua Rabenu planteó exigencias rigurosas a los que iban a ser sus Talmidim, demandas que han sido totalmente olvidadas en estos días de vida materialista. Con mucha frecuencia se considera como un escape del infierno y una garantía del cielo aceptar una religión. Aún más, muchos piensan, que tiene perfecto derecho a disfrutar de las riquezas  de esta vida. Aunque muchos leen en la Biblia versículos que hablan fuerte acerca del Talmid, pero nos parece difícil conciliarlos con nuestras ideas acerca de lo que debe ser un verdadero Talmid.

Aceptamos que los soldados entreguen sus vidas por razones patrióticas. No nos extraña que los hombres pongan su vida por ideologías políticas. Pero que la característica de la vida de un seguidor del Rayebda sea “sangre, sudor y llanto por amor a HaShem”, nos parece remoto y difícil de asimilar. Sin embargo, las palabras de Yeshua, son bastante claras. No hay el más mínimo lugar para malinterpretarlas si las aceptamos en su verdadero valor.

CONDICIONES PARA SER UN TALMID TAL COMO LAS DIO YESHUA RABENU

1. UN AMOR PROFUNDO POR HASHEM.


Si alguno viene a mí pero ama  a su padre, y a madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, más que a El’, no puede ser mi Talmid” (Lucas 14:26)

Esto no quiere decir que debamos tener indisposición o mala voluntad en nuestro corazón hacia nuestros familiares, sino que nuestro amor a Elohim debe ser tan denotado que en comparación, todos los demás afectos sean desplazados a un segundo lugar. Así está escrito: “Amarás a Adonai tu Elohim con todo tu corazón, con toda tu alma, y con toda tu fuerza.” (Dv. 6:5.) En realidad la parte más difícil de las palabras de Yeshua es la expresión “y aún su propia vida”. El amor propio es uno de los obstáculos más persistentes para ser un talmid. Mientras no estemos dispuestos a ofrecer voluntariamente nuestra vida a disposición del Eterno, no estaremos en el lugar donde Yeshua desea que estemos.

2. UNA NEGACIÓN DEL YO.

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo...” La negación del Yo no es lo mismo que la abnegación. Esto último significa privarse de algunas comidas, placeres o posesiones. La negación del Yo es una sumisión tan completa a la soberanía de HaShem, (como lo hizo Yeshua) que el Yo no tiene derechos ni autoridad alguna. Significa que el Yo abdica del trono. Alguien lo expresó así: “Señor, no permitas que tenga voluntad propia ni considere que mi felicidad depende en lo más mínimo de las cosas que pueden sucederme exteriormente, sino que descanse completamente en tu voluntad.”

3. ELECCIÓN DELIBERADA DEL MADERO Y LO QUE ELLO SIGNIFICA.

Si alguno quiere venir es pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su madero, y sígame”. (Matityah 16:24)

Tomar el madero no se refiere a padecer una enfermedad física o angustia mental, puesto que estas cosas son comunes a todos los hombres. El madero es una senda escogida deliberadamente. Es un “camino que tal como el mundo lo considera es una deshonra y un reproche.” Es una aceptación voluntaria del sacrificio y la desinstalación por amor a Hashem y al prójimo, conforme al ejemplo de nuestro Rav.

El madero es el emblema de la persecución, la vergüenza y el abuso que el sistema romano cargó sobre Nuestro Rav y que el sistema corrupto de los hombres cargará sobre todos aquellos que elijan ir contra la corriente. Cualquier creyente puede evitar el madero conformándose al sistema y a sus caminos, pero no un verdadero Talmid. Yeshua nos dio ejemplo de sumisión a la voluntad del Padre en cualquier circunstancia “Padre, si es posible remueve esta copa de mí. Verdaderamente que no se haga como yo deseo, sino según Tu voluntad”  Matityah. 26:39

4. UNA VIDA DE IMITACIÓN A RAYEBDA.

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su madero, y sígame”.

Para comprender lo que esto significa conviene preguntarse: ¿Cuál fue la principal característica de la vida de Yeshua? Fue una vida de obediencia a la voluntad de Elohim, una vida de servicio desinteresado a los demás, una vida de paciencia y tolerancia ante los más graves errores. Fue una vida llena de celo y desgaste, templanza, mansedumbre, bondad, fidelidad y devoción. Para ser sus Talmidim debemos andar como Él anduvo. Debemos mostrar el fruto de nuestra semejanza en Rabenu.

5. UN AMOR FERVIENTE POR ISRAEL.

En esto conocerán todos que sois mis Talmidim, si tuviereis amor los unos con los otros” (Yohanan 13:35)    “No te vengarás, ni guardarás rencor contra los hijos de tu pueblo, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo, Adonai”.  Vay 19:18:


El seguidor del Yeshua, no solo ama a Hashem por sobre todas las cosas, también ama a su prójimo como a sí  mismo y a sus hermanos hasta el sacrificio Rabenu dijo: “nadie ama más a sus amigos que aquel que da la vida por ellos” y también: “un nuevo mandamiento os doy, que os améis los unos a los otros”

6. PERMANENCIA CONTINÚA EN SU PALABRA.

Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis Talmidim”. (Yohanan 8:31)

El verdadero Talmid se caracteriza por la estabilidad. Es fácil empezar bien y lanzarse adelante a un deslumbramiento de gloria. Pero la prueba de la realidad del seguimiento es la resistencia hasta el fin. “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Elohim” (Lucas 9:62). La obediencia ocasional a la Toráh no sirve. Rabenu desea que los que le siguen lo hagan obedeciendo en forma constante y continuada las Mitzvot del Eterno.

7. RENUNCIA DE TODO POR SEGUIR A RABENU.

Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi Talmid” (Lucas 14:33)

Esta es, tal vez, la menos apreciada de las condiciones del Rayebda para seguirle, y se podría probar que es el texto menos apreciado de la Masoret. Los teólogos y entendidos pueden dar mil razones para probar que el texto no quiere decir lo que parece decir, pero los Talmidim sencillos lo reciben con ardor, aceptando que Yeshua sabía lo que quería decir. ¿Qué quiso decir con renunciar a todo? Significa el abandono de todas las posesiones materiales que no nos sean absolutamente necesarias y que se puedan usar en la extensión del Reino del Eterno.

El que renuncia a todo no se convierte en un despreocupado holgazán. Trabaja arduamente para proveer a las necesidades comunes de su familia y de sí mismo. Pero, como el fin de su vida es extender la doctrina de Rabenu, invierte en el Sh’lijud de su Rav todo lo que sobrepase sus inmediatas necesidades y deja el futuro en las manos de Elohim. Buscando primeramente el Maljut Shamaim y su Tzedaka, él cree que nunca le faltará nada, ni comida, ni vestido. Él no puede poner su confianza en dinero ahorrado cuando las ovejas perdidas de la casa de Israel están pereciendo por falta del conocimiento de la verdad, sin conocer el camino de regreso a casa. No quiere malgastar su vida acumulando riquezas que caerán en manos de ladrones y gusanos. Desea obedecer el precepto del Rav en contra del almacenar tesoros en la tierra. “Otra vez dijo a ellos, no acumulen tesoros en la tierra con el fin de que se lo coma la podredumbre y el gusano, o excaven los ladrones y se los roben.” (Mt. 6:19)  Renunciando a todo, ofrece lo que de todos modos no puede conservar y que ya ha dejado de amar.

Entonces tenemos que estas son las siete condiciones para ser un Talmid de Yeshua,  quien no las pone por obra podrá tal vez ser un buen creyente, pero jamás un Talmid. El que esto escribe comprende que al señalarlas se condena a sí mismo como un siervo inútil que es. Pero, ¿se suprimirá la enseñanza de nuestro Maestro por la incompetencia de sus talmidim? ¿No es verdad que el mensaje es más grande que el mensajero?

Recordemos que Elohim dejó oír su voz en el monte y dijo en forma audible “este es mi hijo en quien estoy muy complacido, a él oíd” ¿No es más correcto que Elohim permanezca como un ser veraz y todo hombre sea considerado mentiroso?  ¿No debemos de obedecerle y ser un verdadero talmid de Yeshua haciendo lo que él nos dijo y haciendo conforme a su ejemplo? ¿No diremos como aquel anciano, siervo fiel del Señor: “Haz tu voluntad, aun cuando para ello tengas que quebrantarme”?


Cuando hayamos confesado nuestro fracaso pasado, enfrentemos decididamente lo que el Rayebda pretende de nosotros y procuremos ser sus verdaderos Talmidim